Rubiel Badillo: una nueva generación de artesanos

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Las tradiciones del Carnaval de Barranquilla tiene guardianes de todas las edades. Jóvenes artistas se esfuerzan por preservarlas.

Haber nacido en un pueblo de artesanos fue una especie de predestinación para Rubiel Badillo. Este galapero completa ya casi 10 años participando como diseñador y fabricante de las carrozas gigantes que participan en los desfiles del Carnaval.

Desde niño aprendió a tallar máscaras en madera y con el pasar del tiempo, se dio cuenta de que el arte iba a ser su vida, lo que nunca se imaginó fue que sus obras alcanzaran un tamaño gigantesco que lo hacen ver como un ser minúsculo. Y es que las carrozas del Carnaval que fabrica Badillo pueden alcanzar fácilmente los 20 metros de alto.

“La primera carroza que hice fue en homenaje a Joe Arroyo, la hice con una temática africana porque sabía que él valoraba mucho esa cultura”, cuenta Badillo al recordar su primera participación en el Carnaval de Barranquilla.

Rubiel Badillo es consiente del compromiso que adquirió al vincularse al Carnaval, pues sabe que, como uno de los artesanos más jóvenes que participan en esta fiesta, tiene como misión preservar las tradiciones y transmitir a nuevas generaciones el valor de una de las fiestas más grandes de Colombia.

Desde su labor como docente de Artes Plásticas, Badillo promueve los valores tradicionales de la Guacherna, La Gran Parada y la Batalla de Flores y sabe que no puede haber una mejor galería para sus obras que la Vía 40.

Las carrozas de Rubiel Badillo son parte fundamental en las celebraciones del Carnaval de Barranquilla y son #TradicionesQueNosUnen en torno al valor del arte.