Moderación

El alcohol ha sido parte de la cultura humana desde tiempos inmemorables. Diversas celebraciones, actos protocolarios, comidas, momentos de esparcimiento y una infinidad de actividades sociales siempre han estado acompañadas de alcohol.

El consumo de alcohol se puede realizar con moderación, lo cual significa beber dentro de los límites que imponen la salud, la sociedad y el conjunto de obligaciones y valores morales que tiene un individuo ante su familia, sus amigos y las demás personas. El consumo moderado es también aquel que representa un bajo riesgo para quien lo consume y para aquellos que interactúan con él.

No obstante, estas definiciones difieren entre personas, pues no todas reaccionan y asimilan de la misma manera el alcohol.

Existen también un conjunto de situaciones donde el consumo moderado de alcohol puede resultar en abuso, tal es el caso de la ingesta durante el periodo de embarazo, al momento de operar maquinaria, manejar automóviles o consumir medicamentos. Asimismo, bajo ninguna circunstancia los menores de edad pueden consumir alcohol.

El consumo irresponsable de alcohol no es un problema nuevo y trasciende edades, géneros y estratos sociales. Cualquier intoxicación por alcohol puede traer consecuencias graves de carácter social, psicológico y físico. El principal mensaje para aquel que bebe es que el alcohol debe ser consumido con inteligencia y que no debe perturbar su salud, felicidad, calma, ni bienestar.